¿Qué ven los demás cuando te ven tejer? (Spoiler: No tienen ni idea)

El prejuicio del ovillo

Hoy no vengo a darte la chapa. Vengo a enseñarte una herramienta de conocimiento profundo para que te pares un segundo, cojas un cuaderno y dejes de tejer. Sí, suelta tu ganchillo un momento, porque esto te va a ayudar a conocerte más como persona y como tejedora.

Manos a la masa

A veces, lo que proyectamos y lo que somos habitan continentes distintos. Nos desdibujamos mucho cuando intentamos sostener en redes una imagen que no siempre corresponde con nuestra realidad, y lo cierto es que tu realidad suele ser mucho mejor que la que habita en la red.

La Ventana de Johari

Descubre qué proyectas al tejer con la Ventana de Johari. Una herramienta de psicología para tejedoras que quieren conocerse más allá del ganchillo.

La psicología explica este fenómeno a través de la Ventana de Johari. Imagínalo como una ventana con cuatro paneles que dividen lo que sabes de ti y lo que los demás perciben. Vamos a pasarlas por el filtro de la lana:

  • El Área Pública: Es lo que todos ven. Ese proyecto impecable que luces en Instagram o el patrón que compartes. Es tu fachada tejeril.En tu cuaderno, escribe aquí cosas como: «Soy Elsa, madre de un koala de casi ocho años y me apasiona crear con mis manos».

  • El Área Ciega: Lo que los demás perciben de ti, pero tú no ves. Aquí es donde nos llevamos sorpresas porque son comentarios que vienen de fuera. Quizá tú crees que tejes «normal» y los demás ven una técnica increíble o una elección de colores arriesgada que tú no valoras.En tu cuaderno, escribe lo que los demás te han contado de ti o lo que te dicen a la cara. Por ejemplo, yo siempre sentí que era una superviviente que de una miga de pan se había hecho una barra entera, pero los demás me percibían como una «pija» a la que le habían regalado la barra. Qué curioso, ¿verdad? A veces el esfuerzo es invisible para el ojo ajeno.

  • El Área Oculta: Es tu refugio privado. Lo que sabes de tu tejido y de tu vida, pero no muestras.Aquí escribe lo que tú ya sabes, pero no cuentas. El nudo en el estómago mientras tejías para no explotar, o ese error en la sisa que solo tú conoces.

  • El Área Desconocida: Esos talentos y miedos que ni tú ni los demás habéis descubierto aún. Yo empecé siendo oficial de pescadería y acabaré siendo psicóloga. En tu ganchillo pasa igual: hay puntos o estructuras que hoy te aterran y que mañana serán tu mayor orgullo. Disfruta del camino y vete descubriéndolo.

Cuando el cajón se abre

Atreverse a conocerse a una misma y mirar todo ese desorden interno es como cuando abres el cajón de las bragas y está hecho un desastre: una vez que lo abres y ves el caos, ya no eres capaz de cerrarlo hasta que lo dejas todo bien ordenado.

Merece la pena que sueltes el hilo un rato, agarres ese papel y te sientes un poquito contigo misma para ordenar ese cajón.

El valor de la honestidad radical

Ordenar ese cajón no es solo una cuestión de estética; es ingeniería de supervivencia, paz mental. Cuando decides que tu área pública y tu área oculta empiecen a parecerse un poco más, dejas de gastar energía en sostener una máscara que pesa toneladas ( tú disfraz lanero).

En el ganchillo, esto se traduce en permitirte tejer proyectos que no son para subir a Instagram, sino para tu propia sanación: piezas prácticas como esas pantuflas simples y cómodas, piezas con cambios de color imperfectos llenas de restos que quieres gastar o incluso proyectos que sabes que nunca terminarás pero que necesitabas empezar.

Al final, la Ventana de Johari nos enseña que el crecimiento real ocurre cuando nos atrevemos a compartir nuestras sombras con los demás, permitiendo que su visión (el área ciega) nos ayude a descubrir esos talentos que tenemos dormidos.

No tengas miedo a que vean tu desorden; el desorden es el estado previo a cualquier gran creación. Sólo tú sabes ordenarlo.

Píldora Lanera

Espero que este ejercicio te ayude a reflexionar sobre el momento en el que estás y sobre la imagen que quieres proyectar. No te sientas obligada a ser lo que otros ven; cuando fingimos, nos acabamos desdibujando. En lugar de gastar energía en aparentar una vida «normal» o perfecta, dedica esa fuerza a tejer una red de seguridad sobre tu propio descontrol.

Frase para tu diario lanero: Mi imagen interna es más importante que cualquiera de las que proyecto al exterior; es mi orgullo.

Y tú, ¿te has parado a preguntar qué ven los demás cuando te ven con el ganchillo? Pregúntales, igual te sorprende la respuesta…

Fdo: Makandra Elipsis. Psicologa de Pacotilla con mucha área ciega que descubrir aún.

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