El Síndrome del Patrón Gratuito: Amor, Crochet y «Love Bombing»

El día del amor (versión 2026)

Tienes el trabajo que querías. Los ingresos que necesitabas. La independencia que buscabas. Eres una naranja entera, sabrosa, brillante y maravillosa; no necesitas que nadie venga a completarte porque tú ya vienes con el kit completo de serie. Eres una tejedora «SuperPro».

Te dices estas cosas frente al espejo (y haces bien, porque son verdad), pero aquí viene el nudo en la garganta: lo único que no logras sostener es la paz en pareja. Es algo que añoras a veces, cuando estás tejiendo: alguien que vea una peli a tu lao.

A falta de un mes para San Valentín, ya empieza el sindicato emocional en tu cabeza: «Estoy sola», «nadie me quiere» o por qué no «voy a morir» (el miedo es libre, qué sé yo).

¡Quieeetta, para el carro! Antes de buscar amor, revisemos cómo te llevas con tus agujas, porque ahí está el verdadero diagnóstico.

La Adicción al «Patrón Tóxico»

Hablemos de ese patrón gratuito que has visto en YouTube. Es bonito, es claro y la creadora te lo explica paso a paso (con todo el trabajo que eso lleva, que te lo digo yo, que me dejo las pestañas para mis alumnas). Pero tú lo ves y piensas: «Bah, si es gratis, no será tan bueno. Si no, lo vendería». (El famoso: Si está soltero será por algo…). Y lo dejas en la lista de pendientes.

En cambio, aparece El Otro. Un patrón imposible, sin gráficos, con instrucciones que parecen jeroglíficos (encima en otro idioma) y que te cuesta un ojo de la cara. Te pasas tres noches sin dormir, deshaciendo filas, llorando porque el hilo ya se te abre de empezarlo una y otra vez, porque los puntos no cuadran. Y ahí dices: «¡Esto sí es un patronaco! ¡El esfuerzo merece la pena seguro!». (Claro, o bien está pillado o está en modo «todas sois iguales, cúrratelo»).

Amiga, esto tiene un nombre: Tu sistema nervioso está entrenado para la supervivencia, no para el disfrute. Seguramente vienes de una relación con un «patrón tóxico» y tu cerebro aprendió una lección peligrosa: que para demostrar que eres una persona valiosa, tienes que sufrir. Y tú ya mereces amor, no tienes que esforzarte.

¿Curioso verdad? Pero nos pasa: yo acabo de tejer a un perro de la patrulla canina escrito en portugués (y creo que el patrón venía de un testeo porque faltaba la mitad…).

Foto de Tracker, uno más en la familia (o uno menos de la lista de mi pequeño tirano 🐨)

¿Por qué rechazamos lo que está disponible?

Esto suele deberse a la herida de rechazo o de injusticia. Tu cuerpo interpreta el «que te lo den hecho» como un peligro (como el cachorro al que han tratado mal y, cuando alguien viene a darle de comer, entra en pánico).

Si alguien está disponible y te da amor (o un tutorial) sin pedirte que te desangres a cambio, te vuelves resabiada. Empiezas a buscarle la trampa, convencida de que hay algo que no te están contando. No es que el patrón falle, es que tú ya no sabes tejer sin sospechar…

  • Llamas pasión a un hilo que se engancha y te genera ansiedad.
  • Llamas aburrimiento a una lana dócil que te ofrece calma.

No eliges mal por falta de autoestima, eliges mal porque tu sistema nervioso solo sabe recibir amor desde la tensión. Crea tu ritual para tejer (un té, tu serie, tu casa, tu vida…) y que sea la labor la que se adapte a ti. Te mereces trato de princesa y punto pelota.

El «Love Bombing» Lanero: Modo Alucinación

A veces a lo que hay que tenerle miedo no es a que sea gratis, sino a que sea demasiado perfecto. En psicología lo llamamos Love Bombing.

Si ya te estás imaginando el jersey puesto cuando no has sido capaz de pasar de la muestra de tensión, para un segundo. Estás en Modo Alucinación. Proyectar un futuro ideal cuando no tienes un presente seguro es un FAIL como una catedral. Es tu herida de abandono intentando rematar el borde de una prenda que ni siquiera has empezado a tejer. Quieres la seguridad del final porque te da pánico el vacío del mientras tanto, pero en el crochet, si te inventas el futuro para tapar un presente que no se sostiene, te toca deshacer fijo.

Es ese tutorial con una miniatura espectacular, música Zen y la promesa de «terminado en 2 horas». Te entra por los ojos y compras la lana más premium. Pero, ¡ay, morrete!, en cuanto te pones a tejer, el idilio se rompe: los puntos no cuadran y te das cuenta de que es imposible de tejer. Era solo fachada. Un decorado para que pincharas el enlace y subir sus visualizaciones (su Ego).

Tienes que escuchar cómo se te queda el cuerpo cuando no estás dentro de esa burbuja. ¿Te duele la espalda porque ha sido una sesión de tejido tensa y forzada, o te has quedado tranquila y serena? Si al soltar la aguja (o al despedirte de él) lo que sientes es agotamiento y nudos en el estómago, no es pasión, es una trampa para tu salud mental.»

Receta de psicología barata

Aprender a recibir un patrón (o un amor) sin tener que sangrar por él es la lección más difícil de este 2026.

Si este San Valentín te sientes sola, no busques a quien te haga sudar lana. Busca a quien sea como ese ovillo de merino de buena calidad: suave, constante y que no te dé sorpresas desagradables en el primer lavado. Porque el amor de verdad no es una montaña rusa de nudos imposibles. El amor de verdad es una hamaca tejida a punto bajo. Cómoda, segura y sin dramas.

Firmado: Makandra Elipsis, tu Psicóloga de Pacotilla (que sabe bastante de lanas y un poquito de heridas).

4 thoughts on “El Síndrome del Patrón Gratuito: Amor, Crochet y «Love Bombing»

  1. Me ha encantado!! Simplemente magnífico. Flipo con cómo haces símil estre tejer y los dramas en el amor jaja. Que bien escribes!! No me cansaré de decírtelo. Guapa!! Un abrazo 🤗 💜😘

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *