Hay un drama en el mundo del tejido del que se habla poco, y no, no es que se te acabe la lana a falta de una vuelta. Es esa necesidad de algunas de hacer tertulia lanera de la mala, de las que ven más nudos en el ojo ajeno que en su propia labor.
A veces parece que en este mundillo hay más maldad que amor. Por qué vas a una feria de lanas y todo es corazones y purpurina. Me encanta. Pero también he visto peleas absurdas por ver quién «inventó» la cadeneta, como si estuviéramos debatiendo quién inventó la rueda.
El mundo de las YouTuber
En lugar de disfrutar del win- win que supone aprender del tutorial de la vecina, tejerlo, compartirlo, sentir esa mezcla de admiración y agradecimiento al difundirlo; estamos con el colmillo afilado cual víboras, sacando faltas que le quitan valor a su trabajo y acusando de plagio a la mínima; sin entender que en el arte del tejer, todo suma. Es el síndrome de las nubes de algodón por fuera y la envidia por dentro.
Cuanto más brillas, más sombra proyectas
Aquí todo el mundo quiere el sustantivo (el éxito), pero nadie quiere el verbo (crear comunidad). Es muy cómodo señalar con el dedo desde el sofá «eso también lo hago yo» o «pues vaya tutorial, a mí no me gusta», mientras son muchos con menos talento los que están vendiendo «humo lanero» (o patrones invisibles que no hay por dónde cogerlos) y nunca son cuestionados. Que muchas veces ves el brillo pero no piensas. «Uy la de horas que se habrá pasado editando, poniendo música, enlaces, tejiendo…»
Anteriormente subía tutoriales con la idea de que funcionarán (supongo que como todo el mundo) pero ya que no siempre tiene la acogida esperada y el sudor es el mismo, así que este 2026, haré lo que me salga del ovillo.
El ovillo de la vecina siempre parece más suave
Es muy goloso cobrar por unas clases presenciales, pero no es tan fácil darlas. A veces tienes que lidiar con tu propia cabeza que te presiona y te dice que tienes que inventar patrones para cada una (cuando tú empezaste con la idea de que todas tejieran el mismo proyecto, no diecisiete); y conforme vas rodando dejas de escuchar a quien te cuestiona como profesora (ahí es donde te alegras de tener por fin autoestima) y descubres tu verdadero talento: conseguir resolver esos f*ck**g drama de patrones ajenos, que cada alumna tenga la prenda a su gusto, adaptarla a sus medidas y enseñar tus trucos de rematar o esconder hebras.
Tampoco te dicen algo fundamental: Hacienda somos todos. Y entonces ya no mola tanto.
Pero si quieres seguir teniendo hospitales, colegios públicos y bienestar, tienes que hacer las cosas bien. Cuando llega el trimestre y ves que entre el IVA (21%) y el IRPF (19%), se te ha quedado en la mitad, entiendes eso de «la docencia es vocacional»
Tener menos llaves te abrirá más puertas
Que no me estoy quejando (y tampoco brillo tanto). Soy feliz con lo que soy y soy feliz con lo que tengo . Soy importante para las personas que a mí me importan y eso es la leche. Mi familia escogida.
Y me encanta ser de la Comunidad de Telegram, es maravillosa. A mí me gusta considerarlo el tribunal de expertas en sabiduría tejeril. Somos muchas administradoras. Mucho talento junto, para recibir tu drama o tu alegría en cada prenda compartida ( y nos encantan los chismes y los mercadillos con lana).
Que desde fuera podría parecer un club de fans y quizá (más que probablemente) no soy la más talentosa del grupo, pero me enorgullece haberla creado. Recurre a ella si tienes ganas de llorar y de coger las tijeras por culpa de un mal patrón. Siempre hay alguien con un drama lanero, pasado y superado (todo un alivio).
Lo de hacer sorteos cada estación, es mi agradecimiento a seguir compartiendo tejido juntas. Para mí ese es el premio.

¿Quieres la medalla o la media maratón?
Tejer la libertad de dentro hacia fuera (lo que viene siendo abrirse al mundo), da miedo. Y más de donde yo vengo, me he sentido toda mi vida «menos» que los demás. Pero todos tenemos el mismo derecho a hacer el subnormal en redes sociales, si nos apetece.
En su día necesité ir a terapia para sanar esto (el EMDR fue mi solución para descubrir quién era y de dónde venía), pero hoy ya sé a dónde voy.
He aprendido que cuando dejas atrás el miedo de «este patrón se parece a…» o «este tutorial igual no funciona», es cuando empiezan a surgir las ideas maravillosas y dejas de bloquear tu creatividad.
Cuando descubres quién eres, dejas de necesitar la aprobación de nadie para sentirte importante. Ya eres única.
Te tienen que importar una «M» los likes, no necesitas tener Instagram para ser alguien (para el koala soy un universo entero).
El ovillo siempre se termina
«Damos la vida por hecho y en un acto tan cotidiano como coger un tren, se puede acabar todo en un ratito, de repente…»
Y tú ahí, con miedo a no hacer algo por lo que pueda decir una señora en internet o por el qué dirán de tu entorno.

Foto enero 2026, después de 6 medias maratones y ninguna medalla 🤣
Escribir desde la cicatriz, no desde la herida
Me ha costado mucho llegar a esta foto. Muchos kilómetros, mucho sudor y, sobre todo, dejar de pedir perdón por existir.
No soy la más lista, ni la más ‘pro’ de las tejedoras, ni pretendo serlo. Pero me gusta lo que soy. Aporto mi visión a este mundillo del tejer y, le pese a quien le pese, voy a seguir haciéndolo.
Porque si vas por el mundo pisando, el nudo lo tienes tú, no yo.
He empezado a tejer mi propia libertad. Vive y haz cosas ya. El mañana no está asegurado.
Fdo: Makandra, psicóloga de pacotilla
P.D: Esta tarta sabe a los 7 kilómetros y medio de orgullo de sábado.


Empieza a ser lo que quiero que sea. Gracias 🫂
Bueno, al final se trata de que cada una avance en lo que cojea o simplemente disfrute del grupo tejiendo, intento adaptarme. Aunque llevas más razón que un santo 😂
Consejo como docente que soy. La que imparte las clases es la que lleva el timón, la que comparte conocimientos, la que resuelve dudas, la que ayuda en el proceso, la que se adapta al nivel y ritmo de cada alumn@, la que intenta que todo el mundo aprenda y se sienta a gusto. Nada de un patrón para cada persona, elegir un proyecto entre tod@s por votación. Tú enseñas técnica y tips no haces patrones como churros, eso ya es a otro precio!
Me encanta el aire fresco que está tomando tu blog. Cada día te admiro más 💜