¿Te han hecho sentir alguna vez que si no tejes con lanas de 20 o 30€ no eres una tejedora de verdad?
En este episodio del podcast (el segundo de mi historia), aunque nerviosa, rompo el silencio y abro un melón importante y te cuento el drama de mi pelo (que terminó gris por accidente, pero oye, las canas también son empoderamiento).
El «Tengo, luego soy»
El clasismo lanero
Durante mucho tiempo, las redes nos han bombardeado con materiales de lujo, creando una barrera invisible que hacía que muchas compañeras —especialmente mis seguidoras de Latinoamérica— nos sintiéramos marginadas o «menos» por no poder pagar esos precios.
Esa versión clasista de quien desprecia una prenda porque está hecha con acrílico de 2€ de tienda de barrio o del bazar.
Reivindico la rebelión de las lanas low cost. Ser una «chollonera» orgullosa que teje con lanas de Zeeman o del chino no te hace menos artista; te hace una estratega.
La creatividad no la determina el dinero, es cuestión de talento.
El Chaleco de Querer es Tejer: Es un diseño que adapté haciéndolo más largo. Usando la lana Promo Mix de Zeeman (un «ovillaco» de 300g por solo 2,69€), demostrando que se puede tejer con estilo sin arruinarse.
«Sé, luego te miro por encima»
El elitismo lanero:
Se da cuando alguien cree que el ganchillo es «de segunda» frente a las dos agujas o quien utiliza una terminología técnica compleja (totalmente innecesaria) para que las «novatas» se sientan pequeñas.
Muerte a las agujas (y a los traumas ajenos)
El episodio donde te explico porqué jamás pero de «never and ever», me verás tejiendo dos agujas.
Para mí, el punto era una exigencia cargada de juicios; me conectaba con una voz del pasado que lo más bonito que me llamaba es «chapucera». El ganchillo es mi refugio.
Al elegir el crochet, elegí mi propia libertad. He soltado la perfección impuesta para abrazar mi propia identidad. y porqué decido centrarme solo en eso para no «abarcar y no apretar», invirtiendo tiempo y dinero en una sola maestría.
Transformando el dolor en algo creativo y generoso
El desastre de la palma, inspiró a muchas diseñadoras a recaudar fondos para colaborar, te hablo de mi aportación con la Novia de Franky. Un patrón solidario para ayudar a los afectados por el volcán de La Palma.
En este episodio repasamos proyectos que tienen mucha alma…
Y te enseño mi Ganchillo Poyoso, toda una reliquia tejeril.
Mi primer amigurumi, el poncho estrella, el Jersey Polke de Susimiu y algunas cosas sobre vender artesanía…
Tejer es mucho más que pasar hilo por un gancho; es una forma de supervivencia, de identidad y de decir: «Aquí estoy yo y lo hago a mi manera».

